Tarotistas y Videntes: dos mundos y una misma realidad

A menudo tendemos a confundir la esencia de las tarotistas con la propia esencia y singularidad de las videntes. Nada más lejos de la realidad, si bien ambos grupos se centran en la misma realidad: adivinar y aportar información sobre el futuro, ambas presentan claras y profundas diferencias. En función de nuestras necesidades, así habremos de elegir. En adelante se aportarán algunas notas aclaratorias al respecto.

Como ya se ha señalado existen claras y profundas diferencias entre tarotistas y videntes. En principio, y como rasgo más fundamental habría que señalar el hecho de que una vidente natural tiene “el don” de la adivinación y la intuición. Es una cuestión esta esencialmente natural y heredada. Algo que predispone a la persona a desarrollar un sentido de la intuición y de la adivinación que, verdaderamente, muy pocas personas poseen.

tarotistas y videntes

Al respecto de las tarotistas, se podría decir que, a diferencia de las videntes naturales, no se requiere ningún don especial para desarrollar la capacidad de interpretación del Tarot y los arcanos, si bien también implica cierto grado de intuición y rapidez mental en cuanto a la interpretación de símbolos y combinación de ellos.

Tarotistas y Videntes

De esta manera, se podría decir que para ser tarotista basta con la intención y la dedicación del estudio y la entrega al mundo de los arcanos. Si bien, resulta evidente, que la verdadera esencia para desarrollar, mejorar y perfeccionar tanto el don de la videncia natural como el desarrollo interpretativo del tarot, debe ser la experiencia.

Existen muchas más diferencias, sin embargo la principal es la anteriormente reseñada. Ocurre que a veces las propias videntes se apoyan en el tarot para afinar y completar las percepciones que la persona que llama le suscita; si bien en este caso los arcanos son un mero apoyo de una cualidad tan excepcional como poco común: la videncia natural.

Partiendo del mismo principio: la adivinación del futuro, el aporte de datos sobre lo que nos depara el destino, la iluminación interior y el análisis del entorno, tanto el tarot como la videncia se muestran validos para los principales temas de adivinación y vaticinio, si bien, quizá el hecho de  realizar una consulta telefónica sobre nuestro futuro a una vidente natural suele ser más efectivo y preferible, por cuanto tiene de valor añadido el hecho de su “virtud” o su mayor capacidad de intuición y sensibilización ante las percepciones que es capaz de sentir, aún en la distancia, y además por su poder mental de analizar distintos tipos de energía que la persona que llama puede transmitir a la vidente natural a través de la voz o de sus palabras.

De una u otra manera el valor de “oráculo” que presenta la vidente, la asume el tarot con la representación alegórica de sus 72 elementos. En principio los arcanos se muestran perfectamente válidos para responder cualquier tipo de pregunta, si bien, no hay que olvidar que entre la respuesta de los arcanos y la persona que necesita la información está la  interpretación de las cartas que realiza la propia tarotista.

tarotistas y videntes

No es solo la interpretación, es también la manera de transmitir y comunicar dichas respuestas. Quizá en el método de una vidente natural existe una relación más clara, más intuitiva y más profunda entre la pregunta y la respuesta de la vidente natural, ya que ésta es el propio oráculo y no requiere de interpretaciones de elementos o arcanos, sino más bien una interpretación de sensaciones y percepciones personales. Por ello, tanto en uno como en otro caso, es esencial, repito, la experiencia y el dominio de un método que sistematice unas respuestas claras, contundentes y válidas para la persona que llama.